Las causas de degradación y destrucción pueden dividirse en acciones físicas, químicas, mecánicas, biológicas y accidentales:
ACCIONES FÍSICAS AGUA SOL VIENTO TEMPERATURA Causa deterioro, acorta la vida útil. Afecta a materiales y componentes. Agente destructivo por efectos de: capilaridad en el interior de las paredes o a través de los suelos. Absorción de la lluvia de los materiales expuestos a la intemperie. Filtraciones en los tejados, ya sea por fugas de tuberías defectuosas o por juntas defectuosas. Los problemas se agravan: el agua está bajo presión (una simple rotura de la red puede causar daños importantes), las aguas residuales están contaminadas con un alto contenido de sustancias que crean malos olores, un aspecto antiestético e incluso focos de infección, que a menudo están asociados. Los efectos físicos del rectificado hidráulico se amplifican cuando se combinan con sustancias químicas como álcalis o ácidos presentes en el entorno y/o en los propios materiales.
Afectan en gran medida a ciertos materiales que son sensibles a la exposición directa a sus rayos. Ejemplo: el sol es un factor físico que desencadena acciones químicas que provocan grietas, fisuras o deformaciones. Afecta a los tintes y pigmentos, causando decoloración y daños. Pueden sufrir los efectos de la desecación, como las chaquetas de plástico, de masilla o impermeables que, al agrietarse, permiten la penetración del agua en forma de humedad, gotas o rayos.
El viento puede desgastar los materiales expuestos y dañar los más sensibles. Estos efectos dependen en parte de las propiedades inherentes del material, su durabilidad y resistencia a la abrasión, y en parte de la frecuencia e intensidad de la acción abrasiva a la que se somete. Mientras que algunos materiales, como los metales, prácticamente no se ven afectados por la abrasión del viento, otros materiales, como los revestimientos de mortero, pueden ser susceptibles de erosión, especialmente cuando se combinan con la lluvia y/o la arena.
Los cambios de temperatura provocan un deterioro físico, como el agrietamiento, o cambios químicos en la estructura, como la cristalización. En lugares con temperaturas muy bajas, el ciclo de congelación-descongelación tiene efectos devastadores, ya que el agua se expande en las grietas o poros de los materiales donde se ha depositado, por ejemplo, el hormigón, lo que constituye un fenómeno importante en la patología.

Comentarios
Publicar un comentario