EFECTOS DE LA HUMEDAD

 Los efectos de la humedad se producen en todos los niveles del edificio. Los suelos excesivamente húmedos pueden hacer que la humedad suba a las paredes de la casa y afecte a los acabados exteriores, pero sus efectos también se notarán en el interior. Grietas en el yeso, goteras, manchas, bacterias y moho, olores desagradables y madera podrida son algunos de los signos más evidentes que observan los ocupantes de un edificio con demasiada humedad.

Los efectos de la humedad en las fachadas también son visibles. En algunos casos se limitará a la aparición de manchas y a la saltación, mientras que en otros será más importante. Las grietas y desconchones suelen ser causados por la lluvia, pero la capilaridad también puede provocar daños, sobre todo si la fachada ha sido fabricada con un material muy poroso o no ha sido debidamente impermeabilizada.

Sin embargo, por muy preocupantes que sean estos efectos, no son ni mucho menos lo peor que puede ocurrir.

Hay otros problemas causados por la humedad que pueden incluso afectar a la salud o al estado físico de las personas que viven en la casa. A este respecto, hay que señalar que el informe de la Organización Mundial de la Salud da cifras alarmantes: cada año mueren unas 100.000 personas por vivir en viviendas húmedas sin una climatización adecuada, y entre los factores de riesgo que el informe señala como contribuyentes a este número de muertes está la humedad.

¿Cómo puede afectar la humedad a la salud o a la vida de las personas? De varias maneras. Por un lado, el agua que sube del suelo a las paredes puede transportar minerales al aire que se respira y causar complicaciones a largo plazo. Por otro lado, la humedad puede reducir la resistencia de los muros de carga. Y cuando afecta a los muros principales, la probabilidad de colapso se multiplica.

La humedad y sus efectos suponen un riesgo real de colapso siempre que pueda afectar a los materiales de construcción.




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