Las lesiones mecánicas son el resultado de procesos mecánicos, es decir, de fuerzas externas o internas, que pueden ser estructurales, de diseño o utilitarias. En este grupo de lesiones encontramos deformaciones, grietas, desprendimientos e incluso erosiones.
Deformación de edificios
Las deformaciones se producen por la acción de una fuerza externa que modifica la geometría, y se pueden distinguir los siguientes casos:
Depósitos en los elementos de cimentación.
- Colapsos:
- Desviaciones:
- Cacerolas con elementos verticales:
- Deformación
Grietas:
se producen cuando se aplica una fuerza externa a un miembro estructural, inutilizándolo para su función estructural. Pueden aparecer en cualquier elemento, estructural o de revestimiento, y suelen tener una forma lineal.
Separaciones:
Son el resultado de la pérdida de adherencia, que puede producirse por diversas causas, en su mayoría mecánicas.
Erosión:
Se pueden distinguir dos grupos en la superficie de un material.
- Impacto y fricción: como consecuencia del uso, provocan descamación y desgaste. Las esquinas son especialmente vulnerables, por lo que será importante encontrar soluciones más resistentes para ellas.
- Eólica: se produce en las zonas elevadas y más expuestas de las fachadas, como las esquinas, y es el resultado del arrastre de ciertas partículas de piedra que arrastra el viento.

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